Revuelto de tagarninas

27/10/2015

La receta de hoy es famosa en todo el sur de la península, no obstante, en cada lugar tiene un sabor diferente. El abuelo pretende compartir contigo cómo la hace él para que te salga igual de deliciosa.

Para hacer un buen revuelto de tagarninas necesitaremos:

- 1 kg. de tagarninas.
– 2 ajos.
– 3 Huevos.
– Aceite y sal.

Bien, vamos a darle duro a los fogones y a la sartén:

- Lavamos bien las tagarninas, se secan y se cortan en trozos de unos 3-4 cm.
– En una sartén se fríe el ajo picado (un toque de guindilla le viene perfecto). Cuando esté dorado el ajo se añade la tagarnina y se rehoga todo. Tened cuidado que la tagarnina pierde mucho agua y por tanto, gran porcentaje de volumen.
– A continuación se añaden los huevos, se remueve hasta que cuajen y se sirve para que se consuma inmediatamente.
– Las tagarninas en revuelto es un plato que os encantará y que podéis servir sobre pan tostado en pequeñas y sabrosas tapas.

Ahora, ármate con tu mejor tenedor y ¡a disfrutar!

Los consejos del abuelo para las tagarninas

Un dato curioso sobre las tagarninas es que con temperaturas cálidas el crecimiento de la planta es muy rápido, formando pronto la roseta basal, momento en que han de cosecharse las hojas.

Cuando procedas a la recolección, el abuelo aconseja usar una navaja o cuchillo largo e introducirlo debajo de las finas ramas, con mucho cuidado. También se aconseja el uso de un guante pues sus hojas pinchan por la cara superior.

Córtalas al nivel del tronco y dale la vuelta a la tagarnina. De esta forma se puede manipular fácilmente pues por la parte de abajo las hojas carecen de espinas.

Tras su recolección lo que se hace es quitarle a la tagarnina todas las hojas espinosas. Para ello, y con la planta boca abajo, se colocan dos dedos en una rama junto al tronco y se deslizan hacia la punta eliminando por arrastre todas las hojas de la rama. Esto se hace en todas ramas dejando la planta completamente pelada.

Beneficios para la salud de las tagarninas

La raíz de la tagarnina hervida en agua tiene propiedades diuréticas; es decir, la propiedad de aumentar la excreción de la orina, recomendándose una o dos tazas al día después de las comidas. Igualmente, el jugo de la raíz puede servirnos de cuajo para la leche.

Además, son un alimento ideal para la salud del hígado y la vesícula. Provoca que el hígado segregue bilis, lo cual favorece la digestión de alimentos y evita la aparición de trastornos como: gases, acidez o pesadez.

Asimismo, previene enfermedades como la hepatitis o la insuficiencia hepática, llegando a fomentar la reparación de los tejidos de los órganos afectados, en caso de haber padecido alguna de estas enfermedades.

Todo un lujo de hortaliza, prácticamente desconocida fuera del sur.

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